Mi historia, parte 2: Del cáncer a la recuperación: cómo el entrenamiento EMS me ayudó a salvar la vida Mi historia, parte 2: Del cáncer a la recuperación: cómo el entrenamiento EMS me ayudó a salvar la vida

Mi historia, parte 2: Del cáncer a la recuperación: cómo el entrenamiento EMS me ayudó a salvar la vida

Henri Schmidt 2 de junio de 2025 3 min de lectura

Por Henri Schmidt, fundador y director ejecutivo de VisionBody

Parte 2: Mi reinicio radical: el camino de la sanación alternativa

Tras recibir un segundo diagnóstico devastador, tomé una decisión que cambió mi vida: tenía que encontrar otra salida. Los tratamientos médicos convencionales eran necesarios, pero casi me destruyeron. Cuarenta sesiones de radioterapia, quimioterapia y una etapa en la que no podía comer ni beber porque tenía la garganta gravemente quemada… mi cuerpo estaba al límite. Y, aun así, aparecieron nuevos tumores.

Me di cuenta de que, si quería sobrevivir, tenía que cambiar radicalmente mi enfoque. Al principio, intenté aguantar obligándome a comer y beber, al menos un poco. Pero, tras siete semanas, eso ya no era posible. Mi cuerpo dejó de funcionar. No podía tragar. Me colocaron una sonda de alimentación directamente en el abdomen y me llenaron de una fórmula sintética viscosa, repleta de azúcar y sustancias químicas que sabía que debía evitar.

El proceso de Henri Schmidt contra el cáncer

Cuando el tratamiento convencional no fue suficiente

Aunque mi peso bajaba rápidamente, seguía intentando estimular mis músculos con el MedPad siempre que podía. Entonces llegó el siguiente golpe: aparecieron tres nuevos tumores en mis pulmones. Ese momento me sacudió hasta lo más profundo. Me sentí impotente, perdido y enfadado. Pero justo cuando todo parecía más oscuro, un amigo de Alemania se puso en contacto conmigo. Me dijo algo que nunca olvidaré:

«Henri, tienes que empezar a investigar por tu cuenta. No te limites a aceptar lo que te diga el hospital. Hay cosas ahí fuera que pueden ayudarte. Prueba el CDL y el DMSO».

Descubriendo un mundo más allá de la oncología convencional

Al principio, era escéptica. Pero cuanto más leía, más descubría todo un mundo más allá de la oncología convencional. Un mundo lleno de valientes supervivientes, investigadores audaces y protocolos que ponían en tela de juicio todo lo que yo creía saber. Se trataba de personas que habían desafiado las probabilidades y estaban dispuestas a compartir cómo lo habían logrado. Me sumergí en ello. Leí estudios. Escuché podcasts. Hablé con médicos y terapeutas abiertos a la medicina integrativa.

Pedí compuestos clave como el azul de metileno, el AHCC y el shilajit, y empecé a elaborar mi propio protocolo de recuperación. Fue entonces cuando tomé la decisión que lo cambió todo: pasé a seguir una dieta cetogénica estricta. En aquel momento, apenas podía comer y había perdido por completo el sentido del gusto debido al daño causado por la radioterapia. Pero sabía que la nutrición formaba parte de la lucha.

Creía que una dieta cetogénica y sin azúcar era un arma fundamental contra el cáncer. Me daba esperanza. No una esperanza ciega, sino una esperanza estructurada, centrada y decidida.

La convicción de que mi cuerpo no era mi enemigo, sino mi aliado.

Tecnología EMS de VisionBody El sistema VisionBody EMS que se convirtió en mi salvación

El entrenamiento no es solo para ganar fuerza, sino para sobrevivir

Empecé a entrenar con el mismo sistema que había pasado más de una década perfeccionando: el Visionbody Fast Track Muscle System. Para desarrollarlo, había dedicado años de pruebas, innumerables recursos y un perfeccionamiento constante. Esta vez, no entrenaba solo para ganar fuerza, sino para sobrevivir.

El sistema EMS EMA Ultimate Fast Track Muscle, capaz de estimular el 98 % de la masa muscular del cuerpo, ya no era solo un avance revolucionario en el mundo del fitness. Se convirtió en mi salvavidas. Un reflejo de todo por lo que había luchado. Una extensión de mi voluntad de vivir.

Luchar contra la pérdida muscular es luchar contra el cáncer

Sabía que, si quería ganar esta batalla, tenía que recuperar mi forma física. Muchos pacientes con cáncer no mueren a causa de los tumores. Mueren por la pérdida de masa muscular. Incluso los días en que apenas podía mantenerme en pie, me esforzaba por completar las sesiones de EMS. Sabía que estaba perdiendo tejido muscular esencial, músculos que refuerzan el sistema inmunitario, regulan el metabolismo y albergan la propia fuerza vital.

Así que utilicé el traje Visionbody y el MedPad con precisión y constancia. A veces solo durante unos minutos al día. Pero cada impulso contaba. Cada contracción le recordaba a mi cuerpo que estaba vivo.

Ruta de recuperación

La extraordinaria respuesta del cuerpo

Y entonces ocurrió algo increíble. Mi cuerpo empezó a responder. Sentí un subidón de energía. El dolor se fue disipando. Día tras día, me sentía más fuerte, más viva y más decidida que nunca a seguir adelante.

Tres meses después, me hicieron otra tomografía por emisión de positrones (PET). Tres tumores pulmonares habían desaparecido por completo. Había aparecido una nueva lesión, pero no me inmuté. La afronté de frente con la misma potente combinación de radioterapia dirigida, respaldada por mi protocolo holístico completo.

Esta vez estaba preparada. Mi cuerpo se mostraba resistente. Mi mente estaba lúcida. No me limité a soportar el tratamiento. Lo dominé.

Ya no me limitaba a luchar contra el cáncer. Estaba al frente de la batalla.

El viaje continúa

 Y lo mismo ocurre con la lucha.

Continuará…